La apasionada búsqueda de la posibilidad

¿Hay en la vida de una persona condiciones tan desalentadoras que el ser humano, cualquiera sea su potencialidad inherente, esté condenado al fracaso y la callada desesperación? ¿O existen también semillas de posibilidad, un impulso al devenir tan fuerte que quiebra la dura costra de la adversidad? Analicemos este relato, que vino con los cables de la Associated Press el 23 de mayo de 1984.

Cuando niña, Mary Groda no aprendió a leer ni a escribir. Los expertos la clasificaron como retardada. Cuando adolescente, le pusieron otra etiqueta, la de incorregible. Y fue sentenciada a pasar dos años en un reformatorio. Irónicamente, fue en ese lugar cerrado donde Mary, aceptando el desafío de aprender, se aplicó a la tarea hasta dieciséis horas por día. Tanto empeño dió resultado: se le otorgó un diploma de estudios secundarios.

Pero a Mary Groda la esperaban nuevas desventuras. Al salir del reformatorio quedó embarazada sin haberse casado. Dos años después, un segundo embarazo le provocó ataque cerebral, que borró la facultad de leer y escribir ganada con tanto esfuerzo. Con la ayuda y el apoyo de su padre, Mary libró una nueva batalla hasta recuperar lo que había perdido.

En grandes aprietos financieros, Mary pidió un subsidio al Estado. Por fin, para solventar sus gastos, aceptó a siete niños en custodia. Fue durante ese período cuando comenzó a seguir cursos preuniversitarios. Al terminarlos, solicitó ingresar en la carrera de medicina y fue aceptada.

En la primavera de 1984, Mary Groda Lewis (ahora está casada) desfiló con su toga y su birrete en la ceremonia de graduación. Nadie sabe qué pensamientos cruzaron por su mente al alargar la mano para tomar su diploma, ese elocuente testimonio de su perseverancia y su fe en sí misma. Ese testimonio decía: He aquí, en este pequeño punto del planeta, una persona que se atrevió a soñar lo imposible y que confirma ante todos nosotros lo divino de nuestra naturaleza humana. He aquí a Mary Groda Lewis, doctora en medicina. Querer es poder...