La sombra de una oportunidad

Un niñito estaba sentado en el suelo de la cocina, pintando con sus lápices de colores mientras su mamá estaba lavando los platos. De repente, por la ventana de detrás del niño, entró un rayo de sol que en seguida produjo una sombra fascinante en el suelo.

Emocionado al descubrir las maravillas que hacía su nuevo compañero de juegos, el niño se levantó de un salto. Muy sorprendido, vio como la sombra también se ponía de pie. Experimentó unas cuantas cosas: aplaudió, dio patadas, saltó como un cangurito, giró sobre si mismo, aleteó con sus bracitos. Todo lo que él hacía lo imitaba la sombra inmediatamente. Con una risita intentó agarrar su sombra pero, aunque lo intentó con todas sus fuerzas, no lo consiguió -siempre estaba a punto de lograrlo pero en el último instante se le escapaba.

En vez de rendirse por cansancio o frustración, el niño intento diversos métodos para poder conseguir su sombra hasta que, por fin, tuvo éxito: puso una hoja blanca de papel en el suelo y dibujo el contorno de su sombra con uno de sus colores.

¿Cuántas veces se nos ha presentado la sombra de una nueva oportunidad, para acabar ignorándola por completo o abandonándola porque es muy difícil de alcanzar?

Las oportunidades, como las sombras, están por todas partes, pueden encontrarse en las situaciones, pensamientos, ideas, creencias o relaciones más comunes y corrientes .

¡Todo lo que tenemos que hacer es aprender a reconocer estas oportunidades de una nueva vida cuando se nos presentan! No la dejes pasar...